Sentarse a jugar blackjack en vivo cuesta más que girar una tragaperras: las mesas piden más por mano, así que 1 € o 5 € apenas dan para mirar.
Los suelos habituales van de 1 a 20 €, pasando por 5 y 10, y alguna sala prescinde de mínimo; en el otro extremo están las que reciben apuestas grandes sin techo, y al salir, la velocidad de cobro pesa tanto como la de entrada.
El tope no es fijo: por operador rige hoy 600 € al día, 1.500 € por semana y 3.000 € al mes. Ya hay una cifra conjunta futura, 700 €, 1.750 € y 3.300 €, que el RD 520/2026 aplaza al 25 de marzo de 2027.
